El riesgo de golpe de calor por esfuerzo en un maratón no se reparte por igual a lo largo del recorrido: se concentra en una ventana específica, entre el kilómetro 30 y la meta, cuando la fatiga acumulada y la deshidratación coinciden con las horas más cálidas del día. El personal médico de meta necesita reconocer el cuadro y actuar en los primeros minutos, antes de que la temperatura central siga subiendo.

¿Cómo se reconoce un golpe de calor por esfuerzo en un maratón?

Las señales tempranas incluyen una zancada desordenada, confusión, irritabilidad, piel caliente y enrojecida, y un ritmo que se desploma de forma brusca en los últimos kilómetros. Las señales críticas son pérdida de consciencia, convulsiones y cese de la sudoración pese al esfuerzo mantenido hasta ese momento. Cualquier corredor que colapsa o se desorienta cerca de meta, con temperatura elevada, debe tratarse como golpe de calor por esfuerzo hasta que se demuestre lo contrario.

¿Qué hacer en los primeros minutos?

Retirar al corredor de la zona de meta hacia el puesto médico, buscar sombra si no hay carpa disponible, quitar el chip, el dorsal, el calzado y cualquier prenda que retenga calor, e iniciar la inmersión en agua fría de inmediato, sin esperar una confirmación diagnóstica completa. En un corredor que acaba de completar 42 kilómetros, la temperatura central sigue subiendo varios minutos tras detenerse, por lo que retrasar el enfriamiento agrava el cuadro.

¿Por qué la inmersión es mejor que las toallas húmedas o las bolsas de hielo?

La inmersión en agua fría de todo el cuerpo enfría a un ritmo de hasta 0,35 °C por minuto (Casa et al., Exercise and Sport Sciences Reviews, 2007). Las toallas húmedas, los ventiladores con nebulización o las bolsas de hielo aplicadas localmente logran entre 0,03 y 0,08 °C por minuto, muy por debajo del umbral de 0,15 °C por minuto que la literatura considera adecuado. En un puesto médico de meta que puede recibir varios casos de golpe de calor en una misma franja horaria, esa diferencia de ritmo determina cuántos corredores salen del episodio sin secuelas.

¿Qué temperatura de agua usar y con qué frecuencia monitorizar?

Se recomienda agua entre 1,5 °C y 15 °C, con hielo añadido si es necesario para mantenerla fría durante toda la inmersión. La temperatura rectal debe monitorizarse cada 5 minutos, y la inmersión continúa hasta que baje de 38,6 °C, siempre con la vía aérea despejada y bajo supervisión continua.

¿Cuándo y cómo coordinarse con los servicios de emergencia?

Se avisa a los servicios de emergencias sanitarias en el momento en que se sospecha el golpe de calor, en paralelo al inicio de la inmersión. La doctrina de referencia es "Cool First, Transport Second" (ACSM 2023, IOC/BJSM 2021, Korey Stringer Institute): enfriar primero en el puesto médico de meta, trasladar después de estabilizar o reducir la temperatura central, nunca antes. Cargar a un corredor a una ambulancia sin haber iniciado la inmersión pierde los minutos más determinantes para el pronóstico.

¿Cómo dimensionar el puesto médico de meta frente a este riesgo?

El puesto médico de meta de un maratón debe contar con varias bañeras de inmersión operativas de forma simultánea, no una sola compartida entre todos los casos. El pico de golpes de calor no se distribuye de manera uniforme: se concentra en una ventana corta justo después del corte de meta, cuando cientos de corredores cruzan en poco tiempo y varios pueden colapsar casi a la vez. Dimensionar el puesto para ese pico, y no para el promedio del día, es lo que evita que un corredor espere su turno para ser enfriado.

¿Puede el corredor retomar la actividad tras una recuperación aparente?

No. Una mejoría rápida de los síntomas tras la inmersión no descarta un daño orgánico en curso. La rabdomiólisis y el fallo renal agudo pueden aparecer horas después del episodio, por lo que todo golpe de calor por esfuerzo requiere evaluación médica hospitalaria antes de dar el alta, y no debe cerrarse el caso solo porque el corredor "ya se siente bien".

Para saber más


Fuentes: ACSM Expert Consensus Statement 2023, IOC Adverse Weather Impact Expert Working Group (Hosokawa, Racinais et al., British Journal of Sports Medicine 2021), Casa DJ et al., Exercise and Sport Sciences Reviews 2007, Korey Stringer Institute (Universidad de Connecticut).

Kollder es la bañera de enfriamiento de emergencia diseñada para la estabilidad, se pliega para el transporte y tiene capacidad para 2 personas a la vez.

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