El trail running plantea un problema que una carrera urbana no tiene: los puestos de avituallamiento están lejos de meta, a menudo a más de una hora de evacuación por pista, sendero técnico o helicóptero. Cuando se produce un golpe de calor por esfuerzo en ese contexto, el personal presente en el puesto es quien decide, con lo que tiene a mano, si el corredor sale del episodio sin secuelas.

¿Cómo se reconoce un golpe de calor por esfuerzo en trail running?

Las señales tempranas incluyen desorientación en el recorrido, torpeza al pisar en terreno técnico, piel caliente y enrojecida, y un ritmo que colapsa sin una causa mecánica evidente como una caída o una lesión articular. Las señales críticas son pérdida de consciencia, convulsiones y cese de la sudoración pese al esfuerzo sostenido. En un entorno aislado, cualquier corredor confuso o que colapsa debe tratarse como golpe de calor por esfuerzo hasta que se demuestre lo contrario, porque esperar una confirmación diagnóstica cuesta minutos que en terreno aislado no se recuperan.

¿Qué hacer en los primeros minutos?

Retirar al corredor del sol hacia la sombra disponible, quitar mochila, chaleco de hidratación, bastones, calzado y cualquier prenda que retenga calor, e iniciar el enfriamiento con los medios disponibles en el puesto de avituallamiento mientras se activa la evacuación en paralelo. No se espera a que llegue el equipo de evacuación para empezar a enfriar.

¿Por qué la inmersión es mejor que las toallas húmedas o las bolsas de hielo?

La inmersión en agua fría de todo el cuerpo enfría a un ritmo de hasta 0,35 °C por minuto (Casa et al., Exercise and Sport Sciences Reviews, 2007). Las toallas húmedas, los ventiladores con nebulización o las bolsas de hielo logran entre 0,03 y 0,08 °C por minuto, por debajo del umbral de 0,15 °C por minuto que se considera adecuado. Con tiempos de evacuación largos en terreno aislado, esa diferencia de ritmo pesa aún más que en una carrera de asfalto: cuanto más tarda la evacuación, más determinante es haber enfriado rápido desde el primer minuto.

¿Qué temperatura de agua usar y con qué frecuencia monitorizar?

Se recomienda agua entre 1,5 °C y 15 °C, con hielo añadido si es necesario para mantenerla fría durante toda la espera. La temperatura rectal debe monitorizarse cada 5 minutos, y la inmersión continúa hasta que baje de 38,6 °C, incluso si eso implica mantener al corredor en el agua mientras se espera la llegada del equipo de evacuación.

¿Cuándo y cómo coordinarse con los servicios de emergencia?

Se avisa a los servicios de emergencias sanitarias en el momento en que se sospecha el golpe de calor, indicando el punto kilométrico exacto y el acceso disponible (pista, sendero, zona de aterrizaje). Se sigue la doctrina "Cool First, Transport Second" (ACSM 2023, IOC/BJSM 2021, Korey Stringer Institute): el enfriamiento empieza en el propio puesto de avituallamiento, sin esperar a que llegue el equipo de evacuación, y el traslado se organiza en paralelo, no como condición previa para empezar a enfriar.

¿Qué cambia en los avituallamientos alejados de meta?

Los puestos de avituallamiento en mitad de un recorrido de trail pueden estar a más de una hora de evacuación, muy lejos del puesto médico principal instalado en meta. Por eso cada puesto de riesgo identificado en el plan médico debe contar con su propia bañera de inmersión estable y lista para desplegarse, hielo suficiente para toda la jornada, y personal capaz de iniciar y mantener el enfriamiento durante todo el tiempo de espera, sin depender de que el traslado llegue rápido.

¿Puede el corredor retomar la actividad tras una recuperación aparente?

No. Una mejoría rápida de los síntomas no descarta un daño orgánico en curso. La rabdomiólisis y el fallo renal agudo pueden aparecer horas después del episodio, por lo que todo golpe de calor por esfuerzo en trail requiere evaluación médica hospitalaria, y el corredor no debe retomar el recorrido aunque diga sentirse recuperado.

Para saber más


Fuentes: ACSM Expert Consensus Statement 2023, IOC Adverse Weather Impact Expert Working Group (Hosokawa, Racinais et al., British Journal of Sports Medicine 2021), Casa DJ et al., Exercise and Sport Sciences Reviews 2007, Korey Stringer Institute (Universidad de Connecticut).

Kollder es la bañera de enfriamiento de emergencia diseñada para la estabilidad, se pliega para el transporte y tiene capacidad para 2 personas a la vez.

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