El golpe de calor por esfuerzo (Exertional Heat Stroke, EHS) es una urgencia médica absoluta. Sin un tratamiento inmediato y correcto, la mortalidad puede superar el 50 %. Con un protocolo de enfriamiento correcto aplicado en los primeros 30 minutos, tiende a cero. Todo se decide en esa ventana.

Definición y diferencia con el golpe de calor clásico

El golpe de calor por esfuerzo se distingue del golpe de calor clásico (o pasivo) por su mecanismo. Resulta de una producción interna de calor que supera la capacidad termorreguladora del cuerpo durante una actividad física intensa, a menudo en un entorno cálido y húmedo. El golpe de calor clásico, en cambio, suele afectar a personas mayores o médicamente vulnerables expuestas a altas temperaturas ambientales sin esfuerzo significativo, y se desarrolla a lo largo de días en vez de minutos u horas.

El EHS se define por dos criterios:

La ausencia de disfunción neurológica indica una simple hipertermia por esfuerzo, que requiere vigilancia pero no supone un riesgo vital inmediato. La presencia de ambos criterios constituye una urgencia médica.

Qué tan frecuente es

El EHS no es un evento raro limitado al deporte de élite. Es una causa recurrente de muerte y morbilidad grave en el entrenamiento militar, las operaciones de bomberos y rescate, las pruebas de resistencia y los entornos laborales al aire libre, y su incidencia aumenta bruscamente durante las olas de calor. Cada vez más informes nacionales de mortalidad por calor registran los casos por esfuerzo por separado del golpe de calor clásico, precisamente porque la ventana de intervención y el equipo necesario para actuar en ella son distintos.

Fisiopatología: por qué el cerebro falla antes que el corazón

Durante el esfuerzo intenso, el calor producido por el músculo en actividad puede alcanzar entre 15 y 20 veces la producción en reposo. La termorregulación depende principalmente de la sudoración y la vasodilatación cutánea. Cuando el entorno supera la capacidad del cuerpo para evaporar el sudor, ya sea por humedad alta, ausencia de viento o equipo de protección que retiene el calor, este sistema se ve desbordado.

Por encima de 40 °C se activan varios mecanismos de forma simultánea:

El cerebro, especialmente sensible a la hipertermia, es el primero en verse afectado. Por eso los signos neurológicos, confusión, agitación y pérdida de coordinación, son la señal de alarma más fiable en el terreno, y suelen aparecer antes de que se deterioren otras constantes vitales.

Factores de riesgo

Factores ambientales

Factores individuales

Factores relacionados con la actividad

Reconocimiento en el terreno

El diagnóstico es clínico. La temperatura rectal es la medición de referencia, las lecturas timpánicas y cutáneas no son suficientemente fiables en un contexto de esfuerzo.

Señales de alarma que deben identificarse de inmediato:

La piel puede estar seca o seguir sudando. La presencia de sudor no descarta el EHS, no es un signo diferenciador fiable.

Lo que no debe esperarse: un diagnóstico hospitalario formal. En el terreno, si la temperatura supera los 40 °C y hay signos neurológicos, el tratamiento comienza de inmediato, in situ.

Tratamiento: Cool First, Transport Second

El consenso científico es inequívoco desde hace años. Tanto la ACSM (2023) como el COI/BJSM (2021) sitúan el enfriamiento como prioridad absoluta por delante del traslado.

La lógica es simple: cada minuto adicional con temperatura central elevada aumenta el riesgo de daño orgánico irreversible. Trasladar a un paciente sin enfriar a un hospital situado a 20 minutos es un error médico documentado.

El objetivo es bajar la temperatura rectal por debajo de 38,5 °C en 30 minutos.

El método más eficaz es la inmersión en agua fría (CWI). Los datos comparativos son claros:

El Korey Stringer Institute (UConn, Dr. Douglas Casa) ha documentado una tasa de supervivencia del 100 % en más de 401 casos de EHS tratados bajo este protocolo, cuando la temperatura central bajó de 40 °C en 30 minutos.

El problema operativo: disponer del equipo adecuado

La inmersión en agua fría funciona. También es exigente de ejecutar sin equipo dedicado. Una piscina hinchable, cubos de agua helada, una lona improvisada: estas soluciones existen, pero requieren tiempo de montaje, ocupan a varias personas y rara vez están listas en los primeros 5 minutos en un terreno de evento o en el lugar de un incidente.

Esta es precisamente la limitación operativa que la bañera de enfriamiento de emergencia Kollder fue diseñada para eliminar. Estable sobre cualquier terreno y construida para hasta 2 personas en inmersión simultánea, permite iniciar la inmersión sin esperar refuerzos, manteniendo al paciente completamente accesible para su vigilancia y los procedimientos médicos durante todo el enfriamiento. Su estructura de acero inoxidable resiste el uso repetido en condiciones operativas reales.

Los equipos médicos y de rescate que evalúen una solución dedicada para sus operaciones pueden contactarnos en kollder.com/es/#contact.

Vigilancia durante y después del enfriamiento

El enfriamiento no es el último paso. Durante la inmersión:

Después del enfriamiento:

Poblaciones especiales

Bomberos con equipo de protección: el equipo de extinción bloquea la evaporación del sudor y crea un microclima extremadamente desfavorable. La carga térmica alcanza niveles críticos mucho más rápido que con ropa ligera, y el EHS puede aparecer tras periodos cortos de esfuerzo.

Atletas de resistencia: la deshidratación acumulada y las adaptaciones cardiovasculares propias del deporte modifican el cuadro clínico. La confusión puede aparecer sin postración previa, por lo que los puestos médicos de carreras y eventos deben estar equipados para tratar el EHS directamente, no solo reconocerlo.

Personal militar: el peso de la carga, el equipo balístico, la aclimatación insuficiente y el estrés operativo se combinan en un perfil de riesgo que convierte al EHS en una de las principales causas de evacuación médica en operaciones bajo clima cálido.

Trabajadores al aire libre e industriales: el EHS también es un riesgo laboral, no solo deportivo y de rescate. Los responsables de EHS que elaboren un plan de prevención del golpe de calor deben tenerlo en cuenta.

Para saber más


Fuentes: ACSM Expert Consensus Statement on Exertional Heat Illness, 2023. Hosokawa Y, Racinais S et al., IOC Consensus Statement, BJSM 2021. Casa DJ et al., Exertional heat stroke, Exercise and Sport Sciences Reviews 2007. Korey Stringer Institute, Universidad de Connecticut, Douglas Casa.

Kollder es la bañera de enfriamiento de emergencia diseñada para la estabilidad, se pliega para el transporte y tiene capacidad para 2 personas a la vez.

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