De mayo a octubre, cientos de miles de atletas compiten en maratones, trails, triatlones y carreras de obstáculos en toda España y Europa. Para los equipos sanitarios de estos eventos, el golpe de calor por esfuerzo no es un riesgo teórico. Es la principal urgencia vital a la que se enfrentan, y aquella para la que es más probable que estén infradotados.
Por qué las pruebas de resistencia producen golpes de calor
El golpe de calor por esfuerzo aparece cuando la producción de calor del cuerpo supera su capacidad para disiparlo. En las pruebas de resistencia se combinan tres factores:
Alta producción de calor metabólico. Un maratoniano competitivo genera de 15 a 20 veces su calor metabólico en reposo. Incluso con temperaturas moderadas, eso puede desbordar la termorregulación de atletas poco entrenados o no aclimatados.
Señales de alarma silenciadas por la competición. En carrera, los atletas aguantan las molestias. Los primeros síntomas (fatiga inusual, aturdimiento, bajada de ritmo) se descartan como el sufrimiento normal de una carrera. Cuando aparecen los signos neurológicos, la situación ya es crítica.
Factores ambientales agravantes. La exposición directa al sol, la humedad alta y la poca circulación de aire en la zona de meta reducen mucho la capacidad del cuerpo para enfriarse sudando.
Reconocer el golpe de calor en meta y en el recorrido
Signos precoces, actuar de inmediato:
- Ralentización inusual, tropiezos o paradas
- Confusión, desorientación o conducta alterada
- Cefalea intensa con náuseas
- Pérdida de coordinación (ataxia)
Signos críticos, sumergir sin demora:
- Pérdida de consciencia, aunque sea breve
- Convulsiones
- Temperatura central superior a 40 °C
- Ausencia de sudor pese a un estrés térmico continuado
La regla operativa: todo atleta que se desploma durante el esfuerzo o justo después es un golpe de calor presunto. No hay que esperar a la confirmación de la temperatura para empezar a enfriar.
El protocolo: Cool First, Transport Second
Es el principio más importante del manejo del golpe de calor y el que más se incumple. Esperar a que lleguen los servicios de emergencia para empezar a enfriar es una causa documentada de muertes evitables y de secuelas neurológicas permanentes.
Paso 1: Extracción rápida
Sacar al atleta del recorrido o del cajón de meta y llevarlo a la sombra si es posible. Retirar dorsal, zapatillas y toda la ropa que se pueda para maximizar la piel expuesta.
Paso 2: Medir la temperatura
Solo la temperatura rectal es fiable. Los termómetros de oído, frente o boca subestiman mucho la temperatura central en el golpe de calor y no deben guiar las decisiones clínicas.
Paso 3: Inmersión en agua fría
Sumergir el cuerpo en el agua más fría disponible, con una temperatura objetivo de 2 a 15 °C, y añadir hielo sin reparos.
Los datos sobre tasas de enfriamiento son inequívocos:
- Inmersión en agua fría: hasta 0,35 °C por minuto
- Toallas con hielo y ventilación, bolsas de frío en ingles y axilas: unos 0,03 a 0,08 °C por minuto
Solo la inmersión en agua fría alcanza de forma fiable la temperatura objetivo dentro de la ventana de tratamiento.
Paso 4: Vigilar y mantener
Medir la temperatura rectal cada 5 minutos. Mantener la inmersión hasta que la temperatura central llegue a unos 39 °C. No parar antes: una retirada prematura se asocia a un rebote térmico.
Paso 5: Emergencias y traslado
Activar el 112 a la vez que se inicia el enfriamiento. Trasladar al hospital todos los casos, incluso con recuperación clínica rápida: la rabdomiólisis, la insuficiencia renal aguda y la coagulopatía pueden aparecer horas después de una recuperación aparente.
Lo que deben tener preparado los equipos sanitarios
Equipo en meta (innegociable):
- Una bañera de inmersión en agua fría lista en la carpa médica
- Hielo suficiente para mantener el agua por debajo de 15 °C
- Termómetros rectales
- Un protocolo escrito de golpe de calor, visible en la carpa médica
Cobertura del recorrido:
- Puestos sanitarios en los tramos de riesgo (últimos kilómetros, crestas expuestas, subidas largas)
- Personal sanitario móvil autorizado para retirar atletas de la carrera
- Un protocolo de comunicación para activar desde el recorrido los recursos de meta
Formación de voluntarios y organización:
- Todos los voluntarios de meta deben reconocer los signos de alarma
- No tienen que diagnosticar, sino saber que deben avisar de inmediato al equipo médico
- El tiempo entre el inicio de los síntomas y el contacto médico es donde se salvan o se pierden vidas
Particularidades según el evento
Maratón y medio maratón: el riesgo se concentra entre los kilómetros 32 y 42 y justo después de la meta. La zona médica de meta es el lugar de más riesgo del recorrido; hay que dimensionar la capacidad de inmersión en consecuencia.
Trail: el riesgo se reparte por todo el recorrido, a menudo lejos de los recursos sanitarios. Los avituallamientos más allá del kilómetro 16 deberían tener capacidad básica de enfriamiento cuando hace calor. Hay que conocer el tiempo de evacuación desde cada avituallamiento hasta la meta.
HYROX y carreras de obstáculos: los recintos cerrados o semiabiertos pueden alcanzar temperaturas extremas en espacios reducidos. La gestión de la temperatura del recinto es la primera línea de prevención. Los equipos sanitarios deben prever tasas de golpe de calor por participante más altas que en las carreras en ruta al aire libre.
Triatlón: la transición de la bici a la carrera es el momento de más riesgo. Los atletas llegan deshidratados del segmento ciclista y empiezan de inmediato a correr a alta intensidad. La cobertura sanitaria debe estar en la segunda transición y en el recorrido a pie, no solo en meta.
Lista de comprobación previa al evento
- Confirmar la capacidad de inmersión en agua fría en la carpa médica principal
- Verificar el suministro de hielo y los horarios de entrega
- Formar a todo el personal sanitario en Cool First, Transport Second
- Identificar el hospital más cercano y confirmar que está preparado para recibir golpes de calor
- Establecer un protocolo de comunicación entre recorrido y meta
- Revisar la previsión meteorológica y ajustar la dotación sanitaria
El equipo adecuado
La bañera de enfriamiento de emergencia Kollder se mantiene estable sobre cualquier superficie, en meta o en cualquier punto del recorrido, gracias a su bastidor de acero con 6 puntos de apoyo, admite hasta 2 personas en inmersión simultánea y, plegada, cabe en cualquier vehículo de apoyo. Los criterios de equipamiento para equipos sanitarios de carreras están en nuestra página Kollder para la asistencia médica en eventos.
Para saber más
- Cómo atender un golpe de calor en un maratón: preguntas frecuentes y primeros pasos
- Cómo atender un golpe de calor en trail running: preguntas frecuentes y primeros pasos
- Olas de calor y golpe de calor en eventos deportivos: guía para los servicios sanitarios de eventos
- Cómo montar una estación de enfriamiento en eventos deportivos: guía práctica
- Solicitar un presupuesto
Fuentes: ACSM Expert Consensus Statement on Exertional Heat Illness, 2023. Hosokawa Y, Racinais S et al., IOC/BJSM, 2021. Casa DJ et al., Exercise and Sport Sciences Reviews, 2007. Filep EM et al., Medicina, 2020. Korey Stringer Institute.
Kollder es la bañera de enfriamiento de emergencia diseñada para la estabilidad, se pliega para el transporte y tiene capacidad para 2 personas a la vez.
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